Diseña un refugio vespertino vivo
No necesitas mucho para crear un lugar hospitalario: un paño sencillo, una superficie despejada, quizá una rama seca, una piedra con historia o una taza de barro. Deja espacio para que el silencio se pose, apaga pantallas cercanas y reduce el exceso de objetos. El ambiente, así afinado, ofrece apoyo estable a la atención y descanso profundo.